Ninguna otra medida de la rama tiene tanta variedad como la escala 1/72, y no es casualidad: es la escala aeronáutica más extendida del mundo, así que casi cualquier aparato de rotor que se te ocurra existe aquí. Transportes pesados de dos rotores, antisubmarinos navales, aparatos de ataque soviéticos y europeos, ligeros civiles y de rescate, drones y hasta prototipos de los años treinta.
Hay kits para un primer montaje y otros que harán sudar a quien lleva años. Abajo te contamos cómo distinguirlos y por qué el 1/72 sale ganando cuando el sitio es limitado.
Ocupa poco, consume poca pintura y recibe novedades constantemente. Y hay un detalle que sorprende a quien viene de los cazas: un helicóptero en 1/72 suele ser más grande que un caza en la misma escala, porque el original ya lo es. El fuselaje de un transporte de dos rotores se queda en unos 22 cm, pero con los rotores montados el conjunto pasa de 40 cm, de modo que tampoco es una maqueta menuda.
Empieza por un kit de iniciación que ya traiga pegamento, pincel y los colores básicos: así montas el mismo día. Los aparatos civiles y de rescate ayudan además porque llevan un esquema de pintura más sencillo que los camuflajes militares de tres tonos.
Los transportes pesados con cabezas de rotor detalladas, los navales con palas plegables y los aparatos de ataque con todo el armamento dan decenas de horas de trabajo. Y queda margen para mejorarlos: el fotograbado y las calcas en relieve para el interior son el camino habitual.
Si mantienes toda la colección en 1/72, se aprecia la proporción real entre aparatos: junto a un transporte de dos rotores, un biplaza ligero parece de juguete, y así era. Esa comparación se pierde en cuanto mezclas medidas en la misma vitrina.
Cuando quieras más detalle en los mismos aparatos, el salto es a escala 1/48; todas las medidas juntas, en maquetas de helicópteros.