Los hilos para aparejo son fibras finísimas con las que se hacen los tensores de un biplano y la jarcia de un barco. El surtido arranca en centésimas de milímetro, más fino que un cabello, y llega a unas pocas décimas: hay cordón trenzado de 0,3, 0,6 y 1,2 mm por metros y bobinas de 45 m con hilo para tensores de avión en 1/72 y 1/48 y para jarcia naval de 1/200 a 1/700. Están además los hilos elásticos, que tras el tensado vuelven solos a la línea recta.
La razón de usar fibra y no metal es simple: en estos grosores el alambre ya no se queda recto y se dobla con cada roce.
ELASTIC RIGGING BOBBIN SUPER-THIN (SUITABLE FOR 1:35 / 1:32 / 1:48 / 1:350)
6.37 €
ELASTIC RIGGING BOBBIN THIN (SUITABLE FOR 1:35 / 1:32 / 1:48 )
6.37 €
ELASTIC RIGGING BOBBIN HYPER-THIN (SUITABLE FOR 1:72 / 1:350 / 1:700)
6.37 €
RIGGING – SUPER FINE 0.01 MM
3.81 €
ELASTIC RIGGING BOBBIN MEGA-THIN (SUITABLE FOR 1:700 AND SMALLER SCALES)
6.37 €
RIGGING – MEDIUM FINE 0.02 MM
3.81 €
Un hilo tensado entre dos puntos se queda donde lo pones, no tiene memoria de doblez y mantiene la línea recta durante años en la vitrina. En biplanos y en barcos ese detalle lo decide todo: un modelo sin tensores o sin jarcia parece inacabado aunque el resto esté impecable.
La cifra de la bobina hay que traducirla. Un hilo de 0,03 mm equivale en 1/72 a un cable de unos dos milímetros de diámetro, justo el tensor de un biplano. El mismo hilo en 1/350 sería un cabo de más de un centímetro, demasiado para una barandilla naval, y por eso existen las series de centésimas de milímetro.
El hilo elástico se estira al montarlo y queda tenso después de fijarlo, así que el tensor no se descuelga y perdona pequeñas diferencias de longitud. El hilo no elástico conserva la medida exacta y admite mejor nudos y gazas, pero hay que tensarlo bien a la primera.
En los aviones se trata de tensores rectos y sueltos entre planos, que se encastran en agujeros taladrados y se fijan con una gota de cianoacrilato. En los barcos es un sistema completo de cabos que pasa por anillas y alrededor de los palos, donde además entran las cadenas de las piezas de ancla.
El aparejo es parte clásica de los biplanos: el material para esas construcciones empieza en maquetas de aviones.