La creación de moldes resuelve la situación en la que una pieza que has modelado la necesitas diez veces sobre la maqueta. En lugar de repetir el esculpido, del original se saca un negativo y a partir de ahí solo se cuelan copias. Las masas termoplásticas reutilizables son lo más cómodo para esto: se calientan en agua, se presiona el original dentro, se deja enfriar, y más adelante el molde se puede volver a calentar y usar para otra forma distinta.
Así se multiplican sobre todo las piezas pequeñas de dioramas y de vehículos militares: ladrillos, sacos, cajas, remaches, bidones o traviesas de vía. El original se modela con una masilla epoxi y con la misma masa se cuelan después las copias; los cantos vivos se afinan con espátulas y gubias. Las copias terminadas encajan en la escena entre los accesorios para dioramas.