Un avión con tren de morro se sienta sobre la cola si no lleva peso delante, y lo normal es descubrirlo con el modelo ya pintado, cuando abrir el fuselaje deja de ser una opción. Los lastres son placas planas de metal que se pegan dentro del morro, del fuselaje o de una góndola antes de cerrarlos, y corrigen ese desequilibrio sin quedar a la vista. También sirven para dar estabilidad a un barco o a un coche montado sobre una base.
Haz la prueba en seco antes de cerrar el fuselaje: junta las dos mitades con cinta, apoya el modelo sobre el tren y añade placas hasta que la rueda de morro quede firme con margen de sobra. Fija el lastre con cianoacrilato, que agarra sobre metal sin esperas, y comprueba después cómo se asienta el conjunto sobre una de las peanas. Donde más falta hace es en las maquetas de aviones.