Las tiras metálicas son bandas finas de las que vas cortando flejes, abrazaderas, pletinas de unión y zunchos. El listado reúne anchos de 6, 12 y 25 mm en espesores de 0,4, 0,6 y 0,8 mm, aunque no todos los anchos están en todos los espesores, tiras muy estrechas desde 0,2 mm y bandas con hileras de remaches ya formados, en versión de relieve y de huella. Las completan cintas adhesivas metalizadas en rollo de 10 m, en acabado aluminio de 5, 10 y 20 mm y cromo de 10 y 20 mm, además de cinta de cobre conductora para iluminar la maqueta.
La primera son las tiras lisas: de ellas salen abrazaderas de bidón, flejes de sujeción, pletinas y zunchos de manguera. La segunda son las bandas con remaches ya formados, que se pegan a lo largo de una costura y dan la hilera completa sin tener que levantar cabeza a cabeza. Y la tercera son los rollos adhesivos metalizados, con los que se forran marcos, molduras y franjas brillantes.
Con una tira estrecha haces la abrazadera de un depósito, el fleje de una garrafa o el zuncho de un tubo. La ventaja del metal es que, una vez enrollado, ya no se abre solo y conserva el doblez exactamente donde lo has hecho. Para los enganches circulares siguen las anillas.
La banda remachada se pega siguiendo la costura y ahorra horas de trabajo. La versión en relieve deja las cabezas salientes; la de huella produce el remache hundido. Si lo que necesitas es colocar remaches sueltos y con reparto irregular, busca mejor en remaches, tornillos y tuercas.
El rollo se corta en tiras o se recorta en formas y va bien en cercos de cristal, molduras, retrovisores y chapas de protección, donde el brillo metálico se consigue mejor con la superficie que con la pintura. La cinta de cobre conductora se usa para llevar la corriente hasta la iluminación; lo demás para ese trabajo está en componentes eléctricos.
Los zunchos de depósito y las costuras remachadas son de las intervenciones más habituales en vehículos militares, cuyo material específico está en accesorios para vehículos militares.