No todo lo que se dobla en una maqueta acaba en ángulo recto. Un asidero de latón, un anillo de escape, un capó curvado o una pieza de fotograbado que debe cerrar sobre sí misma piden curvatura continua, y eso con los dedos o unos alicates sale irregular. Para eso existen los rodillos y las plegadoras.
Aquí encontrarás juegos de rodillos para curvar chapa fina a radios concretos, rodillos cónicos y escalonados para conos y cilindros de distinto diámetro, formadores de asideros que repiten la misma pieza tantas veces como haga falta, útiles de plegado de varios largos para piezas estrechas y curvadoras de hilo metálico.
El rodillo reparte la deformación por toda la pieza, así que la chapa adopta un radio limpio en vez de marcar una arruga. Los modelos cónicos y escalonados permiten elegir el diámetro sin cambiar de útil, que es lo que necesitas para un anillo de escape o el borde de un depósito.
Los asideros y estribos se hacen a docenas y todos deben medir lo mismo. El formador fija el ancho y la altura y el resultado es repetible, que es justo donde falla el trabajo a mano.
Las barras de plegado de distintos largos sujetan piezas finas a lo largo de la línea de doblez y dejan las manos libres para presionar. Son el paso previo cuando la pieza no cabe en una prensa grande.
Si lo que buscas es la materia prima en bruto, está en materiales de construcción.