Aqua es la gama diluible al agua de Mr.Paint, centrada en tonos de aviación. Los colores llevan código de norma, así que se localizan con la referencia de las instrucciones del kit, y cubren camuflajes, variantes de desierto y de mar y colores sueltos pensados para insignias y rotulación. Al diluirse con agua desaparece el trabajo con disolventes agresivos y la necesidad de ventilar el taller con el mismo rigor que con una gama de base disolvente. Cómo manejar una pintura al agua, abajo.
Dos cosas que tiran en sentidos opuestos. A favor, la limpieza y la comodidad: la herramienta y el aerógrafo se lavan con agua mientras la pintura está fresca, y sobre la mesa no queda olor a disolvente. En contra, un acrílico al agua queda más blando al secar y aguanta peor el enmascarado y el roce de lo que espera quien viene de otras gamas. La solución es conocida: dejar curar bien la capa y sellarla con barniz antes de enmascarar. En la lista hay además colores sueltos para insignias y rotulación, que en un avión se pulverizan a menudo con máscara en lugar de poner una calca: el marcaje pintado no tiene borde de película y en un acabado mate queda bastante mejor.
Al tacto seca en decenas de minutos, pero no está dura hasta el día siguiente. Si pegas la máscara antes, corres el riesgo de arrancar la pintura al retirarla. Los materiales están en material de enmascarado; y antes de colocar la cinta, pégala y despégala una vez del dorso de la mano para quitarle parte de la adherencia.
El agua sola baja la densidad, pero también debilita el aglutinante y la pintura seca de forma irregular. Para pulverizar, usa un producto para acrílico de diluyentes y limpiadores.
Un acrílico al agua ya seco sale peor del aerógrafo que del bote, porque endurece dentro de los conductos estrechos. Enjuaga en cuanto acabes, no al día siguiente: entre dos tonos basta un enjuague corto, y al final de la sesión desmonta la boquilla y límpiala entera.
El resto del catálogo de la marca está en Mr.Paint.