Las calcas para maquetas de vehículos militares son las que le dan identidad a la máquina. La numeración de la torre, los emblemas, las matrículas y los rótulos de servicio sitúan el vehículo en un periodo y en un contexto concretos; sin ellos, el modelo se queda en una silueta pintada.
El surtido cubre desde los blindados de la Segunda Guerra Mundial hasta el marcaje documentado de vehículos de conflictos recientes, incluido el de Ucrania. Hay hojas dedicadas a un solo kit y hojas genéricas con alfabetos, cifras y símbolos para montar cualquier combinación. Abajo te explicamos cómo elegir la hoja y cómo aplicar la calca para que no quede plateada.
Las hojas específicas incluyen el marcaje completo de un vehículo determinado y, normalmente, un esquema de colocación. Las genéricas son colecciones de cifras, letras y símbolos sueltos con las que puedes componer una matrícula o una numeración que no venga en ningún sitio: útiles para una conversión o para repetir un vehículo que ya montaste. Entre las específicas aparece también material de la Guerra Civil Española. Un dato práctico antes de elegir: comprueba si la hoja es de película continua o si cada marcaje viene recortado, porque eso cambia el modo de trabajarla.
El plateado es aire atrapado bajo la película, y aparece casi siempre por aplicar la calca sobre pintura mate. Da una capa de barniz brillante en la zona, deja secar y aplica sobre ella.
Un ablandador hace que la película se adapte al relieve, a los remaches y a los cantos. Aplica, no toques mientras se arruga y deja que se asiente sola: si la manipulas en ese momento, la romperás.
Cuando esté seca, un barniz mate general iguala el brillo y deja la calca integrada. A partir de ahí puedes envejecerla como el resto de la pintura, con lavados y polvo que la hagan parecer pintada sobre el blindaje.
Los vehículos a los que suelen ir destinadas están en vehículos militares en escala 1/35.