Los modelos de colección se diferencian de los kits en una cosa fundamental: llegan terminados. No hay que pegar, ni lijar, ni pintar nada; se saca la pieza de su caja, se coloca en el estante y ahí acaba el trabajo. La rama recoge aviones y helicópteros, vehículos militares, turismos y coches de competición, motocicletas, buques y submarinos, armas ligeras en escalas grandes y figuras. El acabado suele ser en metal o en plástico, con el camuflaje, los emblemas y los rótulos ya aplicados. Abajo tienes cómo empezar una colección con sentido y con qué exponerla.
Tiene sentido en tres situaciones. La primera es el coleccionismo centrado en un tema —una campaña, un tipo de máquina, una época— donde lo que quieres es amplitud y no meses de mesa de trabajo. La segunda es el regalo, porque compras el resultado y no la promesa de un trabajo. Y la tercera es completar una vitrina entre modelos construidos por ti, donde la pieza acabada llena un hueco que de otro modo quedaría vacío. Cada grupo tiene sus escalas y sus materiales típicos, así que conviene entrar por la sección que te interese:
El error más habitual de quien empieza es comprar a través de varias escalas. En la vitrina acaba entonces un avión del tamaño de la mano junto a un coche de la misma longitud, y el conjunto se deshace. Una escala principal da orden y hace que las proporciones funcionen entre sí: con aviones del mismo factor se ve a la primera la diferencia entre un biplano y un reactor.
Una colección con tema crece con sentido: un ejército, un periodo, una serie de competición. Sin tema, al cabo de un año tienes delante un grupo de modelos que no cuenta nada. El tema además ayuda a resistir las compras que no encajan.
Un modelo acabado no se limpia con facilidad, porque tiene antenas finas, retrovisores y armamento. Una vitrina cerrada ahorra horas de desempolvado cuidadoso y protege además de la decoloración por el sol.
Y si en algún momento te apetece construir tú una máquina parecida, se abren las maquetas de plástico con sus escalas, accesorios y pinturas. Para documentar un tema concreto está la literatura de modelismo.