El fotograbado es una lámina de latón grabada con ácido, de un espesor de centésimas de milímetro, y existe precisamente para lo que el molde no puede dar: lo que en la realidad es delgado. Aquí encontrarás hebillas y correíllas, gafas de distintos tipos, microfonía de equipos de radio en varias versiones, juegos de accesorios de equipo de infantería, divisas y galones por especialidad, condecoraciones, y hojas de parches de escuadrón de aviación embarcada en 1/48 y 1/32.
Las medidas más representadas son 1/35, seguida de 1/48 y 1/32. Son piezas que exigen un poco de técnica, pero es técnica que se aprende en una tarde. Abajo tienes el método: cómo cortarlas, doblarlas, pegarlas y pintarlas sin estropear nada.
Una correa moldeada en plástico tiene, por fuerza, el grosor de una tabla a escala real. La misma correa en latón grabado tiene el grosor de una correa. Esa diferencia es la que hace que una hebilla de fotograbado pintada parezca metal y que unas gafas con montura grabada parezcan gafas y no un bulto sobre la cara. Son piezas pequeñas con un efecto desproporcionado.
Nunca tuerzas la pieza para separarla del bastidor. Apoya la lámina sobre un cristal o una baldosa y corta el puente con un bisturí nuevo presionando en vertical. Así la pieza sale limpia y no queda deformada.
Para los pliegues usa una plegadora de fotograbado o, en su defecto, dos hojas de cuchilla apoyadas en el borde de la mesa. Dobla siempre por la línea marcada en el grabado y hazlo de una vez: el latón se fatiga y se rompe si lo corriges varias veces.
El cianoacrilato denso es el pegamento correcto; el plástico no funciona con el metal. Antes de pintar, lava la pieza con alcohol para quitar grasa y da una capa de imprimación fina, porque sin ella la pintura salta al primer roce. Las divisas y condecoraciones se pintan mejor sobre la pieza ya instalada.
Si lo que buscas es volumen en lugar de finura, el camino son las piezas de resina y los cascos del apartado de accesorios para figuras.