El zimmerit era un revestimiento antimagnético que se aplicaba sobre el blindaje de parte de los vehículos alemanes de la Segunda Guerra Mundial: una pasta que se extendía y se peinaba en estrías, con la finalidad de impedir que se adhirieran cargas magnéticas. Para el modelista significa una textura muy característica, presente en vehículos producidos durante 1943 y 1944, que la mayoría de los kits no reproduce.
Los juegos de esta sección la trasladan al modelo sin tener que grabarla a mano sobre masilla: hay láminas en relieve recortadas para cada superficie, planchas de material para cortar a medida, calcas de revestimiento y versiones que reproducen el zimmerit parcialmente desprendido. Abajo te explicamos qué sistema elegir y cómo colocarlo.
Hay tres caminos. Las láminas en relieve ya recortadas para cada panel son la opción más rápida y la que mejor conserva el dibujo, porque el patrón está impreso con profundidad real. Las planchas lisas de material texturizado te obligan a recortar pieza a pieza, pero sirven para cualquier vehículo y para conversiones. Y las calcas de revestimiento son las más finas de todas: se aplican como una calca normal y funcionan muy bien en superficies planas, aunque pierden fuerza en los cantos.
El blindaje tiene que estar liso y limpio, con los puntos de pegado de herramienta ya decididos. Cualquier resto de masilla o de pegamento se marcará a través del revestimiento.
Presenta cada pieza en seco y ajústala con hoja nueva antes de pegar. El patrón de estrías tiene una dirección determinada en cada panel del vehículo real, así que colocarla girada se nota de inmediato.
El revestimiento se desconchaba con el uso y con los impactos. Dejar alguna zona desprendida, sobre todo en los cantos y alrededor de los puntos de amarre, hace la textura mucho más creíble que una superficie uniforme.
Los vehículos candidatos a este tratamiento están en vehículos militares en escala 1/35.