La munición y el armamento para maquetas de vehículos militares completan la máquina con aquello para lo que fue construida. En esta categoría hay ametralladoras con sus cunas y soportes, proyectiles de artillería y de cañón de carro con sus vainas, vainas vacías para repartir junto a la culata, cintas y cajas de cartuchos, armamento ligero para las dotaciones, lanzacohetes antitanque portátiles, misiles antiaéreos de hombro y también minas, granadas y sus envases. Las escalas van de 1/72 a 1/16 y casi todo está resuelto en resina o impresión 3D.
Más abajo encontrarás cómo acertar con el calibre, el periodo y la escala para que el armamento pertenezca de verdad a tu vehículo.
Los kits suelen despachar la ametralladora con una pieza simplificada y de la munición no dicen nada. Esta categoría cubre ese hueco: armas sueltas con su soporte, tubos de repuesto, proyectiles con su cajón de transporte, juegos de vainas tras el disparo y material de la dotación. Cambiar un arma sin definición por una pieza fina es la mejora más rápida que puede recibir un modelo.
El arma debe seguir el tamaño del vehículo: una ametralladora para vehículos militares 1/35 sería un cañón sobre un modelo 1/72. En medio está la escala 1/48, muy usada por quien mezcla blindados y aviones en la misma vitrina, y en el extremo grande los vehículos militares 1/16 y 1/18. La escala aparece siempre al principio del nombre del artículo.
Muchos juegos están hechos para una máquina concreta: los proyectiles de 115 mm pertenecen a un carro soviético de los años sesenta y los cajones de 75 mm a un carro medio estadounidense. Si el nombre menciona un tipo de vehículo, tómalo como guía y no como límite, porque la misma munición aparecía también junto a las piezas remolcadas y a los camiones de abastecimiento.
Las ametralladoras refrigeradas por agua y los cajones de madera pertenecen a las escenas de los años cuarenta; los lanzadores de misiles guiados, los fusiles de asalto y las maletas rígidas, a los dioramas modernos. No mezcles épocas en una misma escena si no tienes una fotografía que lo respalde.
Las armas pequeñas son frágiles: sepáralas de la colada con bisturí afilado y pégalas una vez pintadas. Reparte después el resultado con medida entre el resto de accesorios para vehículos militares, porque un par de vainas junto a la culata dice más que una plataforma llena.