La tira y la barra de sección rectangular son las piezas que más salen del cajón. Los espesores empiezan en 0,25 mm; en sección cuadrada la mayor es de 6,3 × 6,3 mm y en rectangular, de 4,8 × 6,4 mm, con largos de 250 y 350 mm. Junto al estireno hay tiras de ABS, más rígidas, y bandas finísimas de uPVC para ribetes. De un solo paquete salen las tablas de un entablado, el marco de un capó, los listones de un suelo y los refuerzos ocultos que mantienen la junta en su sitio.
Un perfil macizo de sección rectangular, es decir, una tira o una barra. Se designa con dos cifras, espesor y anchura, por ejemplo 0,75 × 3,00 mm; en las versiones cuadradas las dos cifras coinciden. Al ser macizo se puede lijar en cuña, taladrar y pegar de plano, y no se hunde bajo presión como un perfil hueco.
Las tiras de hasta medio milímetro hacen ribetes, pestañas y el fleje de una chapa. Las medidas intermedias, en torno a 1 × 2 mm, son tablas, bancos y entablados. Las barras de tres milímetros en adelante sustituyen vigas, bases y bastidores. Y hay un uso que no se ve: una barra de dos milímetros pegada por dentro del fuselaje mantiene las dos mitades alineadas mientras el adhesivo trabaja.
Haz la cuenta antes de cortar. Una tira de 1 × 3 mm es en 1/35 (1:35) un tablón de 3,5 × 10 cm, exactamente el de un encofrado o una caja de carga. En 1/72 esa misma tira equivale a una viga de siete centímetros de canto, así que para listones finos en esa escala conviene bajar a las series más delgadas y a las tiras de ABS extrafinas.
El estireno es más blando, se corta de una pasada y el adhesivo de disolvente lo suelda sin discusión. El ABS es más tieso, conserva mejor la línea recta en piezas largas y va bien donde el perfil carga o se dobla un poco. Si además necesitas la forma angular, la continuación natural es el angular en L.
Con tiras se construyen también encofrados, vallas y estructuras de vigas de una escena; el material del entorno está en accesorios para dioramas.