En cuanto sales del poliestireno, el cemento deja de servir y cada material pide lo suyo. Esta categoría reúne los adhesivos que resuelven todo lo demás: colas blancas de base acuosa para madera, cartón y papel, colas de contacto para uniones permanentes entre materiales distintos, barras para pistola de calor y adhesivos en spray para pegar superficies grandes de una pasada.
Buena parte del grupo está pensada para escenografía: fijadores de balasto y grava que se aplican diluidos y secan transparentes, colas específicas para césped electrostático y vegetación, y productos de agarre permanente o reposicionable para montar la escena sin dejar brillos.
La cola blanca de base acuosa es la opción de siempre: agarra bien sobre fibra, no ataca el material y permite recolocar durante unos minutos. Seca transparente, así que un exceso en una zona vista no arruina el trabajo si lo retiras a tiempo.
El balasto, la grava y la arena se fijan con cola diluida que se deja caer sobre el material ya colocado; la mezcla penetra y endurece sin mover los granos. Para vegetación y césped hay adhesivos con tiempo abierto largo, pensados para que las fibras sigan pegándose un buen rato después de aplicar.
La cola de contacto y el spray cubren lo que el cianoacrilato haría punto por punto: forrar una base, pegar una lámina sobre madera, unir plástico con tela. La pistola de cola aporta volumen inmediato en estructuras que luego quedan ocultas.
Para lo que sí es plástico sigue valiendo el cemento, y para uniones puntuales sobre metal o resina, el cianoacrilato. El resto del taller está en artículos de modelismo.