La punta de un punzón siempre busca la zona más blanda del plástico, así que una línea trazada a pulso se desvía justo donde cambia el material. La plantilla y la cinta guía existen para impedírselo: aportan un canto duro contra el que apoyar, y la línea sale recta a la primera.
Aquí hay plantillas de acero con escuadras, círculos, óvalos, rectángulos redondeados, siluetas de tapas y bisagras, juegos de plantillas de grabado de varias series, galgas de paso de remache, plantillas con las marcas de servicio para aviones en Escala 1/48 y 1/32 y en versión para todas las escalas, placas de grabado en ángulo, cintas guía calibradas de cuatro, diez y dieciséis milímetros y útiles de corte de cinta.
Resuelven las formas que a mano nunca salen iguales: una tapa de registro ovalada, una escotilla rectangular con esquinas redondeadas, un círculo de instrumentos. Al ser de acero, el punzón apoya sin comerse la plantilla.
Se pegan sobre la superficie y hacen de tope flexible, así que sirven también en un fuselaje curvo, donde una regla rígida apoya solo en un punto. El ancho conocido de la cinta ayuda además a mantener distancias constantes entre líneas paralelas.
Traen las siluetas de los rótulos y marcas técnicas en la escala indicada, de modo que el relieve o la máscara queda proporcionado al modelo.
Coloca la guía, marca la línea con dos pasadas muy suaves, retira la guía y profundiza a mano libre siguiendo la ranura ya iniciada. Así evitas que la plantilla se mueva en la fase de presión y que la línea acabe doble.
Repasa el reborde con abrasivo fino y limpia la ranura con un micropincel antes de imprimar.