En 1/72 cabe un escenario completo sobre una peana pequeña, y por eso esta subcategoría es la que más construcción ofrece: esquinas de casa, fachadas de calle, la fachada de un banco, escaleras urbanas, muros y ruinas, edificios de campo de batalla, un búnker, un pozo de piedra y un conjunto de pozo del desierto con tiendas. Un caza de hélice se queda aquí en unos 14 cm, de modo que dos edificios y una calle ya forman una escena cerrada.
El resto del surtido cubre el suelo y los objetos: paneles y barreras de hormigón, postes telegráficos, farolas, conos, barreras de agua, bocas de registro, neumáticos, palés, cajas, bidones, equipo de pista con calzos y planchas perforadas, secciones de trinchera, obstáculos anticarro y láminas impresas con papeles pintados, cuadros enmarcados, prensa de época y banderas.
Lo que en 1/35 sería una peana de medio metro, en 1/72 entra en una bandeja. Eso cambia la forma de elegir: aquí puedes permitirte una calle con varios edificios y aun así dejar aire alrededor del modelo principal.
Los conjuntos de muros y ruinas vienen pensados para combinarse, así que compara las alturas antes de pegar nada. Una ruina creíble necesita escombro en la base, y ese escombro no viene en la caja: se hace con gravas y con restos del propio corte.
A esta escala el terreno pesa más que el detalle. Una banda de césped estático de dos longitudes junto al bordillo y un par de árboles sitúan la escena antes que cualquier farola, y se montan en mucho menos tiempo.
Varias referencias llevan las dos escalas en la ficha. La diferencia es de un 5 %, inapreciable en un cajón o una bandera e incómoda en una figura; ahí sí conviene mirar el marcado.
Si necesitas el mismo tipo de pieza en un tamaño que permita leer etiquetas y rótulos, pásate a los accesorios 1/35.