De la escuela británica de modelismo viene la escala 1/76, en la que se han formado generaciones de constructores de blindados pequeños. Aquí conviven carros de la Segunda Guerra Mundial con material de posguerra y ejércitos actuales, conjuntos con terreno para montar una escena completa y cajas de iniciación que ya traen pintura y pegamento.
Un carro medio de seis metros se queda en unos 8 cm, así que una colección razonable cabe en la propia mesa de trabajo. Y como la diferencia con la 1/72 es de apenas un cinco por ciento, en la práctica puedes mezclar ambas escalas en el mismo diorama sin que nadie note el salto.
El abanico va de los blindados y cañones remolcados de la Segunda Guerra Mundial a los carros de ejércitos actuales, pasando por camiones de servicio, transportes de carros y tractores de artillería. Hay conjuntos que combinan vehículo y pieza remolcada, otros que incluyen base con terreno y figuras, y reediciones de kits clásicos con un número de piezas muy contenido, ideales para una primera construcción.
Las piezas son pocas y grandes dentro de lo que cabe, el montaje perdona errores y una caja de iniciación te evita tener que comprar el taller entero antes de pegar la primera pieza. Si el resultado te engancha, el paso siguiente es natural.
Al montar una escena mixta, coloca las piezas de 1/76 algo más al fondo y las de 1/72 en primer plano: la perspectiva absorbe por completo la diferencia de tamaño.
El resto de tamaños del mismo tema está en maquetas de vehículos militares.