Hay útiles que no pertenecen a ninguna familia y aun así están sobre la mesa todas las tardes. Esta categoría es ese cajón, ordenado: separadores de piezas que sacan el plástico del marco sin tensión, gomas y lápices para borrar una línea de panel mal trazada, rotuladores de paneles y sus recambios, mordazas y tornillos pequeños, desbarbadores que limpian el canto recién cortado, recogedores de piezas diminutas, cajas y estuches para guardar el instrumental.
También hay material de apoyo que facilita la vida: tarjetas para probar color antes de pintar la pieza buena, láminas textiles imprimibles, bases auxiliares de pegado y adaptadores varios.
Sacar la pieza del marco y quitar el resto del punto de inyección son dos gestos distintos. El desbarbador hace el segundo sin cuchilla, girando sobre el canto, y evita el corte que se lleva material de más.
Una línea de panel torcida se rebaja con goma abrasiva o lápiz de fibra hasta que desaparece, y solo entonces se vuelve a grabar. Es el remedio que ahorra masillar media superficie.
Mordazas de sobremesa y tornillos en miniatura liberan las dos manos. Es la diferencia entre taladrar una pieza sujeta y taladrarla mientras se mueve.
Las tarjetas de prueba de color enseñan cómo queda el tono real sobre superficie plástica, con su brillo y su cobertura, antes de aplicarlo sobre el modelo.
Las tarjetas de prueba cobran sentido junto a las pinturas, y el resto del surtido de taller está en artículos de modelismo.