Los metalizados pulibles de Agama siguen el método en el que el metal se aplica primero y el brillo se construye después, frotando la capa seca. Van bien en piezas que deben parecer trabajadas a mano: motores, armamento, partes móviles y cantos gastados, y sobre todo en superficies pequeñas con aspecto de pulido por el uso, como la boca de un cañón, la punta de una hélice o una chapa pisada. Ahora mismo no hay referencias cargadas aquí: las demás familias metálicas, incluidas las de pulverizar, están en metálicas, los útiles para aplicar y frotar en pinceles y la base lisa se prepara en surfacers e imprimaciones.