La primera herramienta que toca una pieza decide cuánto trabajo viene después. Un alicate de corte de una sola hoja deja el corte al ras y sin blanquear el plástico, porque la hoja apoya contra una superficie plana en lugar de pellizcar el material entre dos filos. Con un corte así, el repaso con lima se reduce a nada.
En la categoría hay alicates de corte de una y de dos hojas, alicates sin hoja que separan la pieza del marco por presión, alicates de punta larga, redonda y plana para doblar y sujetar, cortadores de punta y, en el apartado de tijeras, modelos rectos, curvos y acodados, tijeras específicas para calcas y para fotograbado, y tijeras para lámina plástica.
El de dos hojas corta por compresión y deja un canto algo aplastado y claro. El de una hoja corta como una cuchilla contra un yunque, al ras y limpio; es más delicado, no se usa para alambre ni para fundición, solo para plástico.
Separan la pieza empujando el plástico del marco hasta que cede por el punto débil, sin filo que lo marque. Van muy bien en piezas pequeñas de superficie vista.
Punta larga para llegar al fondo, redonda para formar curvas en hilo metálico, plana para sujetar sin deformar. Son los que convierten un alambre en una pieza.
Las de punta curva recortan una calca siguiendo su contorno sin levantar el borde. Las específicas para fotograbado tienen filo rígido y corto, porque el latón fino dobla una tijera normal en vez de cortarse. Y conviene reservar unas tijeras solo para calcas: cualquier rebaba en el filo desgarra el papel.
Si empiezas desde cero, los sets de herramientas reúnen alicate, pinza y lima con medidas coherentes; y el catálogo de maquetas de plástico es el destino de todo esto.