La 1/720 viene del modelismo naval y resulta perfecta para los gigantes del aire. En esta sección mandan los dirigibles: el gran zepelín de pasajeros de entreguerras, los rígidos de bombardeo de la Primera Guerra Mundial y los dirigibles no rígidos de patrulla antisubmarina de los años cuarenta. Los tamaños se separan mucho entre sí, y conviene saberlo: los rígidos salen entre 23 y 33 cm, mientras que los de patrulla se quedan en unos 11. Abajo te contamos qué tienen de particular estas maquetas y cómo dejar el casco impecable.
El mayor de los zepelines de pasajeros medía más de 230 metros de verdad, así que incluso a 1/720 se planta en casi 33 cm. Las tres épocas que cubre la sección cuentan tres historias distintas: los rígidos de bombardeo de 1915, la aeronave de pasajeros que cruzaba el Atlántico en los años treinta y los dirigibles de patrulla que escoltaban convoyes buscando submarinos.
Para quien quiere en la vitrina algo que no tiene nadie más y para quien disfruta de la historia de la aviación. El número de piezas es bajo, así que el montaje está al alcance de cualquiera con algo de práctica.
Casi todo el modelo es un casco alargado en dos mitades. Lija bien la junta, porque sobre una superficie continua se ve cualquier surco. La recompensa es una silueta elegante que se termina rápido.
Las distintas cajas se diferencian por los dirigibles concretos que representan: primeras unidades de serie, aparatos con marcas especiales o aeronaves de una ruta determinada. Elige según la historia que quieras contar; un dirigible de patrulla sobre el Atlántico no tiene nada que ver con una aeronave de pasajeros rumbo a Sudamérica.
Las miniaturas aeronáuticas para cubiertas de barco están en los aviones en escala 1/700, y los aparatos pequeños que se exponen solos, en los aviones en escala 1/144. El resto del catálogo, en maquetas de aviones.