Model Color es la serie clásica para pintar a mano. La pintura es densa y de pigmentación alta, así que cubre en una o dos pasadas y no escurre hacia las ranuras ni se cae de una pieza pequeña. La paleta es extensa y está llena de tonos intermedios que en otras gamas hay que mezclar: marrones terrosos, verdes desvaídos, grises azulados y arenas. El bote cuentagotas permite además medir por gotas, apuntar la mezcla y repetirla semanas después exactamente igual.
Una pintura fluida escurre del pincel, se mete en el grabado y no cubre los cantos. Una consistencia más densa resuelve eso porque se queda donde la pones. En cambio, pide una dilución ligera en la paleta para no dejar marcas de pincel visibles. Para pintar interiores, equipo y figuras a mano es el tipo de pintura más cómodo que existe.
Un acrílico se seca en pocos minutos en una paleta normal. Una paleta húmeda de botes, pipetas y paletas mantiene la pintura trabajable mucho más tiempo, de modo que llegas a escalonar los tonos y a unir las pasadas.
Aplica capas finas y construye el tono poco a poco. Para las luces añade gota a gota un color más claro al tono base; para las sombras, uno más oscuro. Apunta las proporciones: la segunda tanda de la misma mezcla hace falta más a menudo de lo que uno cree.
Una pintura densa pide un pelo elástico, capaz de mantener la punta y a la vez de soltar el color. En pinceles tienes la elección; con acrílico al agua funcionan bien los sintéticos.
El diluyente y el limpiador para pintura al agua están en diluyentes y limpiadores, y el sistema completo de la marca, en Vallejo.