Con ese nombre va todo lo que a una caja de serie le falta o le queda simplificado: llantas con la forma correcta, chapitas de fotograbado para limpiaparabrisas y rejillas, calcas con trama de carbono, máscaras pre-cortadas para las lunas, tubos, conectores y tornillería minúscula. El vano motor y el interior son justo las dos zonas que deciden si una maqueta parece un juguete o un coche reducido de tamaño.
Elige siempre la pieza en la misma escala que el kit. La mayor cantidad de referencias existe para los coches en escala 1/24 y 1/25, aunque las medidas grandes de 1/20 y 1/12, típicas de las maquetas de Fórmula 1, están muy bien cubiertas; también hay juegos pensados para modelos de 1/18 y para la escala 1/43.
Si quieres levantar el aspecto de la carrocería, tira de calcas y máscaras. A quien le va la técnica le interesa el motor: tubos, conectores, bridas y tornillos. El fotograbado aporta cantos finos donde el plástico es demasiado grueso, y las piezas de resina sustituyen frenos o asientos simplificados.
Para empezar van bien las máscaras y las calcas, que se manejan con unas pinzas. El fotograbado y los sets de detalle completos ya piden cianocrilato y algo de paciencia, pero devuelven un nivel de detalle que al plástico no se le puede sacar.
Para el trabajo fino viene bien tener herramientas en condiciones, y el kit que vas a mejorar lo eliges en maquetas de coches.