El 1/24 se convirtió en el estándar mundial de los kits de turismo y la tradición americana mantiene el 1/25, con una diferencia de milímetros. La ventaja de esa difusión es la variedad: utilitarios diminutos, furgonetas de tres ruedas, berlinas y cupés de los ochenta y noventa, siluetas de competición y prototipos. Un recorrido por el catálogo completo deja claro que la escuela japonesa de calle es la más numerosa, pero también aparecen patrullas, taxis y vehículos de servicio que dan mucho juego en una escena urbana. Para buena parte de estos coches existen además kits de detallado hechos a medida.
Si empiezas, tira de cajas de iniciación con pinturas, que traen color, pegamento y pincel, o de ediciones de regalo de coches conocidos. Con más horas encima apetecen los kits con motor detallado, capot practicable y hojas de calcas generosas.
El clásico europeo atrae por sus líneas limpias y sus colores de época; la escena japonesa, por los cupés de culto y las preparaciones de calle; la americana, por los grandes ocho cilindros y las pinturas a dos tonos. Las furgonetas y los vehículos de trabajo, en cambio, dan vida a cualquier diorama. Elige el coche que te suena de la calle o de un póster y el montaje tirará de ti solo.
En 1/24 se editan también monoplazas de Fórmula 1 y cabezas tractoras, así que toda la colección sobre ruedas puede mantener la misma medida.
El camino hasta una carrocería perfecta pasa por la masilla en las juntas, capas finas de pintura de modelismo y un barniz brillante con su pulido. El resultado es un coche que no desmerece al lado del original.