La paleta de Amazing Art va en otra dirección que las gamas de camuflaje. Los tonos parten de colores industriales y de transporte según RAL: grises de tráfico, grises telegrís, gris lona, verde de señal, marrón sepia o amarillo azafrán. Los botes son de quince mililitros y hay versión mate y satinada.
Si montas maquinaria civil, un modelo ferroviario o un diorama con edificios, es una paleta que te ahorra mezclar. En el catálogo conviven además algunos tonos saturados pensados para figuras de juego.
Las gamas militares cubren los camuflajes, pero el mundo civil tiene su propio color: estaciones, vagones de mercancías, contenedores, maquinaria, señalización. Son precisamente los tonos que se pueden localizar con exactitud en la carta RAL y que a mano se mezclan con dificultad. Aquí aparecen como tema principal, no como complemento.
Los tonos mate encajan en superficies envejecidas y polvorientas; los satinados, en maquinaria recién pintada y en material en servicio. El brillo se puede corregir después con barniz, pero partir de la variante correcta es más sencillo que repintar.
El envase de quince mililitros se aplica tanto con pincel como con aerógrafo. Para pulverizar, rebaja el tono con el diluyente correspondiente y da pasadas finas; el equipo está en aerografía.
Los códigos RAL del nombre permiten comparar la pintura con el objeto real. En maquinaria antigua cuenta con la decoloración: suele convenir aclarar un poco el tono base o ensuciarlo con productos de envejecido.
Si lo que necesitas son tonos militares de camuflaje, mira pinturas acrílicas. El panorama completo de aglutinantes está en pinturas de modelismo.