Hobby Color es la gama al agua para quien no quiere trabajar con disolventes. La paleta es amplia: tonos de cubrición mate y brillantes, metalizados, transparentes, nacarados y fluorescentes. Se aplican con pincel y con aerógrafo y la herramienta se limpia sin química agresiva.
Es una elección práctica para pintar en una vivienda y también para quien pinta solo de vez en cuando y no quiere tener diluyente guardado en casa durante meses. Debajo del listado tienes cómo ajustarla y qué cuidados pide la capa terminada.
La diferencia se nota en la propia mesa: la pintura no carga el ambiente como una gama con disolvente y los pinceles se lavan con agua. La segunda ventaja es para el trabajo esporádico, porque no tienes que resolver dónde guardar una botella de diluyente. A cambio hay que respetar mejor el proceso de capas y dar a cada una su tiempo de curado.
Para pincel déjala densa y suavízala en la paleta con una gota de agua. Para pulverizar, rebájala a una consistencia parecida a la de la leche, aunque el resultado mejora con el diluyente propio. El equipo está en aerografía.
Los metalizados llevan pigmento metálico, que se va al fondo antes que un color normal, así que hay que removerlos a conciencia. Los fluorescentes cubren poco y solo revelan su intensidad sobre un fondo claro.
Conviene cerrar el acabado con barniz, sobre todo antes de enmascarar o de envejecer. Para el trabajo a mano van bien los pinceles sintéticos, que son los que mejor aguantan una pintura al agua.
La gama cubre temas aeronáuticos y terrestres, y se usa sobre todo en maquetas de aviones. Para comparar con el sistema con disolvente del mismo fabricante, abre Gunze Mr.Color, y para el resto de marcas, pinturas acrílicas.