Son componentes sueltos que atacan un punto débil concreto del kit. El plástico inyectado no puede dar formas rebajadas ni nervaduras finas; una pieza de resina o impresa en 3D, sí. En la sección hay discos con sus pinzas, piezas de motor y admisión, cierres y bisagras de capot, bujes y aros de volante, asientos de competición con sus anclajes, arneses y cinta de cinturón en el ancho correcto, retrovisores, faros, válvulas de neumático e interruptores de salpicadero. También aparecen aletines, alerones y accesorios de escena, del equipo de soldadura a las piezas de coche patrulla.
Las mejoras que más rinden son las visibles al final: los frenos detrás de los radios, el interior y todo lo que queda bajo un capot practicable. En los monoplazas en escala 1/20, la mecánica al aire es la seña de identidad del coche, así que unos frenos y unas piezas de motor detalladas se piden solas.
Elige la pieza en la misma escala que el kit, lo más habitual para los coches en escala 1/24 y 1/25. Parte de las piezas está diseñada para kits concretos que figuran en el nombre; las cosas universales, como las placas de cierre de puerta, las vas a reutilizar muchas veces.
La resina se lija y se pega bien con cianocrilato; las piezas impresas en 3D destacan por el filo de las aristas y basta cortar los apoyos de impresión y repasarlos con suavidad. Desengrasa los dos materiales antes de pintar.
Todas las secciones de mejora están reunidas en kits de detallado para coches y Fórmula 1.